En el mundo del vino, las personas son tan esenciales como la tierra y el tiempo. Las bodegas no solo elaboran vinos; también cultivan relaciones, valores y emociones que se transmiten de generación en generación. En muchas de ellas, los hijos han sucedido a sus padres, tanto en la propiedad como en los diferentes oficios del vino. Así, viticultores, enólogos, operarios o administrativos comparten no solo una labor, sino una historia común que se ha ido tejiendo con el paso de los años.
Esa continuidad familiar, tanto en quienes dirigen como en quienes trabajan, es una de las mayores fortalezas del sector. Nos recuerda que el vino no se hace solo con técnica, sino con cariño, compromiso y un profundo sentido de pertenencia. Las bodegas son, en muchos casos, auténticas comunidades donde el trabajo es también un legado y una forma de vida compartida.
Por eso, hablar de felicidad en el lugar de trabajo es hablar del alma de nuestras bodegas. Comprender cómo se sienten quienes cada día hacen posible el vino —en la viña, en la bodega, en la oficina o en el mercado— es entender qué nos impulsa a seguir mejorando y cuidando de lo que realmente importa: las personas.
Este estudio, promovido por la Fundación para la Cultura del Vino, ofrece una mirada inédita y necesaria sobre el bienestar de quienes sostienen el corazón de nuestras bodegas. Nos invita a reflexionar sobre cómo construir entornos donde la tradición y la innovación convivan con la misma armonía con la que lo hacen el viñedo y el vino.
Porque un gran vino solo nace allí donde las personas trabajan con ilusión, respeto y felicidad compartida.
826 profesionales del vino han hablado. Por primera vez, el sector mide cómo se sienten quienes cada día hacen posible el vino.
El vino español parte de una base sólida: hay vocación, hay propósito, hay arraigo. Pero la distancia entre lo que los profesionales esperan de su trabajo y lo que viven revela áreas claras donde actuar. Medir es el primer acto de responsabilidad.
Encuesta online basada en el III Informe Mundial de Felicidad en el Trabajo (Happyforce + World Happiness Foundation + Universidad de Málaga). Enero 2026. Presentado en la jornada inaugural de Barcelona Wine Week.
El 99.1% de los profesionales del vino cree que su trabajo debería contribuir a su felicidad. Solo el 54.3% siente que lo hace. Una brecha de 44.7 puntos que es menor que la global pero potencialmente más dolorosa, porque el vínculo vocacional amplifica la expectativa.
La brecha del vino es 6 puntos menor que la global — una señal positiva. Pero la expectativa es la más alta de todas (99.1% vs 98.4% global), lo que indica que los profesionales del vino esperan más de su trabajo. La brecha es más estrecha pero potencialmente más intensa.
El Employee Net Promoter Score mide la disposición a recomendar tu empresa como lugar de trabajo. El eNPS del sector del vino es -3.0: mejor que España (-7.3) pero con una gran zona gris donde reside la oportunidad.
Evaluamos 8 dimensiones del bienestar laboral. Las dimensiones relacionales y operativas (autonomía, relaciones, entorno) funcionan bien. Las estructurales con mayor impacto en la felicidad sostenida (bienestar, compensación) son las que peor puntúan.
Cruzamos dos preguntas: qué factores elige la gente como más importantes para su felicidad y en qué medida los vive realmente en su trabajo. El resultado revela el desajuste central del sector.
| Factor | Lo eligen como importante | Lo viven (% Sí) | Gap |
|---|---|---|---|
| Bienestar | 76.8% | 54.1% | -22.7 |
| Compensación | 52.9% | 46.9% | -6.0 |
| Autonomía | 40.0% | 77.2% | +37.2 |
| Crecimiento | 34.0% | 62.9% | +28.9 |
| Relaciones | 31.6% | 75.3% | +43.7 |
| Propósito | 25.8% | 71.6% | +45.8 |
| Reconocimiento | 23.4% | 58.7% | +35.3 |
| Entorno | 6.3% | 75.4% | +69.1 |
No todas las posiciones viven el sector igual. La sumillería lidera con un eNPS de +17.8 mientras que producción cierra con -13.6. El rango de 31 puntos entre extremos revela experiencias laborales muy distintas dentro de la misma industria.
Gradiente claro: los Baby Boomers son el único grupo con eNPS positivo. Los Millennials y Gen Z representan el mayor riesgo de pérdida de talento — entre el 63% y 64% consideran cambiar.
| Generación | Vino | Global | Diferencia | Riesgo salida |
|---|---|---|---|---|
| Baby Boomer | +10.3 | +16.4 | -6.1 | 48.3% |
| Gen X | -3.5 | +8.3 | -11.8 | 55.7% |
| Millennial | -4.1 | -5.6 | +1.5 | 63.4% |
| Gen Z | -8.0 | -12.4 | +4.4 | 64.0% |
La experiencia laboral en el vino sigue un patrón de luna de miel → desencanto → recuperación → segundo valle → lealtad consolidada. El tramo 1-5 años es el punto más frágil.
Las mujeres puntúan entre 4 y 13.5 puntos por debajo de los hombres en las 8 dimensiones. La brecha es mayor en autonomía (13.5 pts) y crecimiento (11.6 pts) y menor en compensación (3.9 pts) y bienestar (4.3 pts). Es transversal y consistente.
| Hombres | Mujeres | |
|---|---|---|
| eNPS | -0.9 | -5.9 |
| Felicidad | 3.26 | 3.16 |
| Brecha | 44.1 pts | 44.8 pts |
A nivel global, tener personas a cargo mejora drásticamente el compromiso (+18 pts de diferencia en eNPS). En el sector del vino, el efecto es mínimo: solo +6 puntos. Este es probablemente el hallazgo más crítico y específico del sector.
Tres grupos muy diferentes conviven en el sector. Lo que los separa no es solo la intención de irse, sino la intensidad de su experiencia laboral actual.
eNPS: +35.4 — Los embajadores del sector. Satisfechos y prescriptores activos.
eNPS: -14.9 — La zona gris. No se van pero no recomiendan. Aquí está la mayor palanca de transformación.
eNPS: -67.6 — Desconexión profunda. Pero incluso aquí, muchos seguirían en el sector vino.
Dos preguntas abiertas, más de 500 respuestas. Lo que la gente cambiaría y los retos que percibe. No piden cosas imposibles: piden lo básico bien hecho.
271 respuestas (63.5% tasa respuesta)
«Cambiar los líderes que son nocivos»
«La gestión por parte de la propiedad, no hay nadie al volante»
«Mejores sueldos, situación económica, retribución justa»
«Horarios y flexibilidad de jornada»
«Més horitzontalitat en les decisions i millor comunicació entre àrees»
241 respuestas (56.4% tasa respuesta)
«Futuro incierto por el descenso de consumo de vino y bebidas alcohólicas en general»
«Consumo frecuente de alcohol / Percepción social de actividad nociva / Confusión ocio-negocio»
«Hay un reto importante en cuanto a la búsqueda de trabajadores en viñedo y bodega, debido a la baja remuneración»
«Necesidad de formación continua, profesionalización del sector»
Comparamos los resultados del sector con el III Informe Mundial de Felicidad en el Trabajo (2.700 participantes globales). ¿Dónde gana el vino? ¿Dónde pierde?
| Indicador | Sector Vino | Global | España Gral. | Lectura |
|---|---|---|---|---|
| eNPS | -3.0 | +3.60 | -7.27 | Mejor que España, debajo de global |
| Brecha felicidad | 44.7 pts | 50.4 pts | 51.9 pts | Vino: menor brecha ✓ |
| eNPS líderes | -1.2 | +13.65 | — | Hallazgo crítico |
| eNPS Gen X | -3.5 | +8.3 | — | Gap de -11.8 pts |
| eNPS Millennial | -4.1 | -5.6 | — | Vino mejor ✓ |
| eNPS Gen Z | -8.0 | -12.4 | — | Vino mejor ✓ |
El 73% seguiría en el vino. Hay vocación, propósito y arraigo. La brecha de felicidad es menor que la media global. El sector parte con ventaja emocional.
Bienestar y compensación son lo que más importa y lo que peor funciona. La zona gris del 41% indica experiencias que no llegan a ser memorables. Hay margen amplio de mejora.
El 64% de la Gen Z y el 63% de Millennials consideran cambiar. Los primeros 5 años son la prueba de fuego. Sin intervención, el relevo generacional está comprometido.
El liderazgo en el vino no genera el retorno emocional que genera en otros sectores. Transformar el rol de mando intermedio es una de las palancas más potentes y más olvidadas.
«Hay compromiso, vocación y arraigo. Lo que necesitamos es convertir esas fortalezas en experiencias laborales sostenibles. El sector del vino no tiene un problema de rechazo, tiene un reto de evolución.»
— Meritxell Juvé, Vicepresidenta FCV, 4ª generación Juvé & Camps
«El sector del vino en España no tiene problemas de rechazo, tiene un reto de evolución y su transparencia demuestra madurez y voluntad de mejora, ya que medir es el primer acto de responsabilidad.»
— Alex Ríos, CEO y Cofundador de Happyforce
«En el sector del vino disponemos de todos los ingredientes para ser referentes en felicidad laboral: propósito, tradición y pasión por el producto.»
— Fundación para la Cultura del Vino